05/08/10
Escoria, 2da temporada
"Segundas partes nunca son buenas” afirma el dicho popular. “Escoria” no responde al dicho. Parece que en esta segunda temporada, quizá vengan con más ganas que en la primera, quizá vengan por la revancha, quizá vengan para quedarse.
Ellos son singulares y atípicos entre sí, aunque todos padecen del mismo mal, haber sido famosísimos, tan famosos que su no ser famosos de hoy, los obliga a recordar ese ayer. Ese ayer los enfrenta al hoy (virtud de Muscari). Cada uno en forma individual son una obra teatral en si, será por eso que, como la primera versión, me quedo con el vacío en algunos, sintiendo que pueden decir mucho mas de lo que expresan. Lejos de la “famosa pantalla de vidrio” y bien debajo de la “cinta teletransportadora del éxito” intentan hablar del verdadero arte, y solo dos de los “Escoria” logran ese punto de credibilidad, cual mensaje directo de corazón a corazón.
Paola Papini (hija de María Aurelia Bisutti), sigue titilando tal vez en esa estrella que hoy la guía y la acompaña, dentro de esta carrera que comparten y que tan bien ha heredado para orgullo de su mamá. En tanto Marikena Riera se desprende de esa luminaria que la puso tan expuesta y consigue por muchos momento en el escenario del Regina, compartir una genuina idea que la separa del glamour y la nostalgia de los otros. “Somos actores queremos actuar” reza el cartel que cuelga del cuello de Osvaldo Guidi como un karma que comparten muchos en ese lugar, pero hasta la frase ya no se usa a pesar que en la televisión no hay tanto espacio para la ficción que los tenía como protagonistas. Vuelven a adjudicar sus faltas de aire, los premios recibidos, las calumnias inventadas, los señalamientos nefastos de la historia y el cúmulo de mediáticos que coparon la parada de la fama bien ganada.
Cristina Tejedor vuelve a descollar con su interpretación de mala de los teleteatros, sin embargo muchos parecen coincidir que la falta de reconocimiento y fama es tiempo muerto y entonces afirman que “sos alguien cuando el otro te reconoce”. Y critican a la era que viene que son las de “un poqui” un poqui bailan, un poqui cantan, un poqui actúan, mientras ellos, “los artistas de verdad” son de conservatorio y escuelas varias. Es ahí cuando caen en la frase que lleva título a la obra “los actores también somos escoria”. El momento quizá, es Gogo Rojo con su presencia presente, con su brillo latente, su confesión y su vida expuestamente por propia necesidad, y quizá para sumar a la humanidad. Vuelve “Escoria” y para ver todo detrás de la cuarta pared y lejos de los LCD es necesario acercarse al Regina, sentarse con ganas y disfrutar a pesar de todo. ¡Recomendable, para ver de nuevo! (Meche Martínez)
GRÁFICA: JUAN BORRASPARDO
Elenco:
. Noemi Alan, Liliana Benard, Héctor Fernández Rubio, Osvaldo Guidi, Julieta Magaña, Paola Papini, Marikena Riera, Willy Ruano, Gogo Rojo, Cristina Tejedor
Un grupo de artistas se junta para la darle una sorpresa a Dino Escoria, productor televisivo.
Mientras lo esperan, los actores desgranan sus dolores de espera entre saladitos, tortas de cumpleaños, velitas y tarantelas.
Un mismo espacio, donde público y actores comparten los patéticos ritos de un cumpleaños sin dinero, sin glamour, pero con las mejores ropas de antaño y recuerdos de brillo desempolvados para la ocasión.
Un recorrido por los momentos más importantes de sus carreras, sus personajes fetiches, sus momentos álgidos de reconocimiento.
Concepto de Vestuario:
. Vessna Bebek
Concepto de Escenografía:
. Emiliano Figueredo
Asistente de Dirección:
. Carlos Tkizian (2009)
Dramaturgia y Dirección:
. José María Muscari
PRENSA: CAROLINA ALFONSO
Amanda y Eduardo
“Fuegos en la noche. Brillamos y nos vemos, pero de tan lejos y tan ajenos, que parece imposible que el resplandor esperado se nos acerque en este inmenso cielo”.
Martes 3 de agosto del 2010, 21 hs.. día y hora más frío en Buenos Aires, sin embargo la cita es “función de prensa” en Puerta Roja, obra teatral “Amanda y Eduardo” y dirige Adrián Canale, no se puede faltar, hacia allí fuimos todos.
Lo primero es que, este director siempre que se plantea abordar un género, lo hace a fondo y sin fisuras, si es clásico, es el mas clásico y si es romántico como lo es esta pieza, lo lleva al limite, al desborde, a lo más extremo del amor pasando por todos los estados y eso no es poco. La sorpresa es la actualidad que tiene las palabras de Armando Discépolo, que procesada por la creatividad y mirada de Canale, la vuelve tan real como actual, y todo ese encanto que protagonizan los personajes, mas el color de una puesta sencillamente musicalizada e iluminada mostrando calidez en los espacios, hacen que las casi dos horas que dura la pieza teatral, se disfrute y logre conmover.
Martín Urbaneja (Eduardo) se instala ante una Mariela Acosta (Amanda) que muestra claramente cuanto ama, en tanto la real devoción del sentimiento lo muestra Sylvia Tavcar (Elena) que se pierde entre las líneas que interpreta con excelencia haciendo un gran trabajo de composición. Pareciera que los artistas narran una historia dialogada, pero en verdad es tan fotográfica la puesta de Canale, que invirtiendo las escenas podría ser entendida igual, pues las estampas de cada situación, son en si, una unidad narrativa, por eso tal vez, la escenografía sea tan despojada. Resultan necesarios y agradables los toques de humor que están a cargo de Silvina Katz. Nada está fuera del lenguaje de Discépolo, el vestuario (Gabriela Delmastro y Paula Jmeltnitzky) suman recreando una época y la música de Tian Brass, brinda el marco ideal para vivenciar la historia que propone “Amanda y Eduardo”. Uno puede quedarse con lo que quiera de la obra, puede ver el amor profundo de los protagonistas o comprender tal vez la aniquilación del alma.
Maravillosa propuesta del Colectivo Teatral Puerta Roja, ¡Para ver varias veces! (Meche Martínez)
NUEVA PRODUCCIÓN DEL “COLECTIVO TEATRAL PUERTA ROJA”
(Nominado para el Premio María Guerrero a mejor producción Teatral Privada)
Amanda y Eduardo de Armando Discépolo
Versión y Dirección: Adrián Canale (“Remedios para calmar el dolor” y “Las Descentradas”)
“Amanda y Eduardo” sin ser un grotesco, género característico en la obra de este gran dramaturgo, presenta uno de los temas fundamentales en Discépolo: la percepción de la miseria.
A través de una historia de amor casi melodramática, se desarrolla un juego entre miseria material y moral. Hombres y mujeres queriendo ser felices. Pero que, confundidos en la creencia de que los medios materiales pueden darles la felicidad, están dispuestos a todo para lograrlo. El dinero, como corruptor de espíritus. Modificador de relaciones entre las personas. El amor como contrato social.
Miseria material y moral: una oposición presente en todas las épocas y que nunca se resuelve. De ahí la vigencia de este texto, estrenado en 1931 en Barcelona (cuando España se hizo república) y al año siguiente en Buenos Aires y representado en muy pocas ocasiones en nuestro país, a partir de esa fecha.
La obra muestra el proceso de aniquilación del alma de una mujer joven y cuestiona, no solo a una sociedad donde el concepto de moral es intercambiable, sino también estructuras y roles sociales.
En definitiva, seres humanos en toda su grandeza y su miseria, tratando de sobrevivir en un mundo cambiante, en donde la ética, la moral o el amor cobran nuevos significados constantemente.
Elenco: Mariela Acosta, Martín Urbaneja, Leonardo Odierna, Sylvia Tavcar, Silvina Katz, Tian Brass, Federico González Bethencourt, Ileana Peralta y Natalia Fanucchi.
Musica Original: TIAN BRASS (Premio Florencio Sanchez 2009 mejor música original)
Diseño de Vestuario, Ambientación y espacio escénico: GABRIELA DELMASTRO y PAULA JMELTNITZKY (Mejor vestuario 2008 por “Las Descentradas”)
Iluminación: ADRIÁN CANALE – SERGIO COSSTECICH
Funciones: Sábados 22.30 hs.
Teatro: Puerta Roja
Lavalle 3636 (Abasto) - Capital Federal –
Localidades $30 (Descuentos a estudiantes y jubilados)
Reservas al 4867-4689
PRENSA: TE HAGO LA PRENSA
tehagolaprensa@sion.com
19:03 Anotado en Cine y Teatro | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: amanda y eduardo, adrian canale, meche martinez, mariela acosta, martín urbaneja, leonardo odierna, sylvia tavcar, silvina katz, tian brass, federico gonzález bethencourt
03/08/10
Manos traslucidas
En principio uno se queda expectante con ganas de saber qué sucederá… por otros momentos pareciera que algo de este silencio detrás de las palabras alcanzara al publico deseoso de saber y del golpe, la historia, avasalla clarificando una a una todas las incógnitas que fueron plantando con cada escena propuesta y separada por apagones multimediales.
Ahora, la historia parece un policial fragmentado, un suspenso inconcluso, un silente secreto que se espera y que con actuaciones sostenidas, se logra. La puesta ayuda claramente al lenguaje pues la iluminación ya provoca inquietud y provoca ansiedad.
Se puede apreciar los momentos de tensión y la pieza teatral lleva un final que al público le genera un paseo por todos los estados. Realmente es una propuesta interesante y es tan por momentos expectante que uno quiere ver un poquito mas a ver qué sucede. ¡Para ver! (Meche Martínez)
MANOS TRASLÚCIDAS
en fiebre de olvido
de Gabriel Fernández Chapo
Todos hemos sentido alguna vez que los acontecimientos de nuestras vidas parecen determinados por la pluma de un escritor, la extraña sensación de ser el personaje de un caprichoso mundo ficticio que nos domina. Las sospechas que surgen de ese teléfono que suena siempre en el momento justo (o injusto), esa persona que te cruzás en el instante menos deseado, aquella actitud que nos brotó tan naturalmente y que nos parece más propia de cualquier otro sujeto que de la persona que porta nuestro cuerpo.
Juan y Emilia conforman una joven pareja que vive en un barrio de casas bajas del conurbano bonaerense. El es un pequeño distribuidor de drogas, única alternativa que encuentra para lograr un mínimo ascenso y sustento social.
En vísperas de Navidad, un allanamiento policial llega a su casa donde sólo se halla su mujer adolescente y la pequeña hija de ambos.
Durante el procedimiento, la beba cae de los brazos de su madre.
Elenco: Juan Mako, Mariana Ortiz Losada y Emilia Romero
Dirección y puesta en escena: Mario Di Nicola y Gabriel Fernández Chapo
Funciones: sábados 21 horas
TEATRO DEL PUEBLO
Av. Roque Sáenz Peña 943. Reservas: 4326-3606 / 4394-2639
PRENSA: CAROLINA ALFONSO
22:32 Anotado en Cine y Teatro | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: manos traslúcidas, juan mako, gabriel fernández chapo, meche martinez, mariana ortiz losada, emilia romero





